Antes de empezar a leer, imaginen un poco todo lo que podemos hacer con las manos, la capacidad que tienen cada uno de los dedos, de sentir, de prever algún incidente, de alzar, de producir sonidos, de escribir, todo esto y más de lo que puedan pensar, es lo que nos presentan con esta propuesta, demostrarnos todo lo que tenemos al alcance de nuestras manos.

Cuando empece a ver esta película me llamo la atención el nombre, por un momento pensé que era algo de terror o suspenso. A medida que fui observando el relato que presentan en los primeros minutos, conecte de inmediato, más porque amo esas secuencias de historias paralelas y que de cierta manera vas captando la relación que van teniendo.

La catalogué como una obra visual, porque se distingue el cuidado que le dieron tanto a la animación como a cada detalle en la historia. Evidentemente y no es por lanzar spoiler, vamos descubriendo la historia de Naoufel, un joven que se enamora de Gabrielle, en la ciudad de París, por otro lado nos encontramos con una mano cortada de un joven que escapa de un laboratorio de disección, decidida a encontrar su cuerpo nuevamente.

Lo que más disfrute de esta película ese paralelismo que nos van narrando tanto de la mano, que agrega sin duda un toque fantástico a la propuesta. y a su vez, conocemos la senda vital de su propietario, desde un punto incierto de un pasado reciente, previo a la pérdida de la extremidad, hasta el accidente. Entre tantas capas que se van abriendo, hallamos los recuerdos de infancia de Naoufel, que ayudan a comprender el tipo de persona en la que se ha convertido.

Otra de la cosas que me cautivo, fue cuestionar ¿cómo la mano podía recordar de dónde proviene o hacia donde debía dirigirse?, la respuesta es tan sencilla como nos muestran durante el film, es con lo que ha tocado y sentido durante toda la vida, y que linda manera de demostrarlo y presentarlo.

La película esta basada en la novela Happy Hand, del mismo guionista Guillaume Laurant reconocido por la premiada y grandiosa Amélie y es el debut del animador francés Jérémy Clapin, su nombre original es «J’ai perdu mon corps», que se tradujo como Perdí mi cuerpo.

En cuanto a la música me gusto mucho la selección que tuvieron, sobre todo el tema principal «YOU’RE THE ONE» es interpretado por S+C+A+R+R, cuando leí por primera vez el nombre, me recordó a esas combinaciones para mejores poderes en los comando de videojuegos.

Siento que podría ser una de las películas que este entra las pre nominadas a los premios de la Academia, más que presenta un guión muy bien elaborado, unos personajes muy marcados. Pero bueno, ya falta poco para la temporada de galardones, mientras tanto esta es una de mis recomendaciones para un momento de esos en el que no saben que ver y consideran que una propuesta diferente valdría la pena. 😀

*Que rueden los créditos que ya termino el discurso*

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